Todas las epístolas paulinas se pueden separar en estas dos partes, la aplicación doctrinal y la aplicación práctica, siguen este mismo curso. En el capitulo 12 Pablo hace la aplicación practica por esto Pablo comienza diciendo “Así que, hermanos…” Es decir teniendo en cuenta lo que les acabo de decir, ahora yo les ruego, lo que Pablo ruega es básicamente que los cristianos de Roma vivan una vida de santidad, esta vida de santidad tiene dos grandes momentos: una renuncia a los criterios del mundo y una consagración con una ofrenda de cuerpo y alma al servicio de Dios.
De esto quiero hablar de Consagración, es una entrega total, una entrega completa. La mayoría de nosotros tenemos en nuestras casas un lugar en donde guardamos cosas que no sirven, que no usamos, le llamamos el cuarto de las herramientas, de san alejo, y cuando invitamos a alguien a nuestras casas no dejamos que esta persona entre a este cuarto. En nuestra vida como en nuestra casa tenemos un cuartito reservado que a veces no queremos que Dios vea, como la falta de perdón, la amargura y demás, pero cuando hablamos de consagración, le decimos al Señor: “ven entra donde tu quieras, no hay rincón en mi vida que tu no puedas tocar, que no puedas entrar y visita todas mis habitaciones, aquí están todas mis llaves y trabaja donde tengas que trabajar” Pablo usa varias frases que quiero resaltar porque muestran que es consagración total.
Pablo dice: “Os ruego por las misericordias de Dios” Esas misericordias de Dios con base en la comprensión y disfrute que tu tienes de la misericordia de Dios. “yo te ruego que presentes tu cuerpo en sacrificio vivo para Dios”, “transformaos por medio de la renovación de nuestro entendimiento...” El apóstol Pablo esta incluyendo el cuerpo, las emociones, el pensamiento, todo nuestro ser. El dice lo que ustedes tienen que hacer con todo su ser es ofrecerlo a Dios en vida.
1. Consagración total es una entrega física. Pablo dice: “presentéis vuestro cuerpo” Tu cuerpo fue creado para la gloria de Dios, nuestros cuerpos tienen dos grandes funciones: albergar y expresar la gloria del Señor. El cuerpo es un instrumento y Dios puede venir a vivir en un cuerpo, como vivió en Cristo y vive en cada uno de nosotros. Por esa razón el apóstol Pablo dice “el cuerpo nuestro es templo del Espíritu Santo”, Dios habita en nosotros.
Este cuerpo hay que ofrecerlo al Señor. Una consagración total es cuando usted toma su cuerpo y dice: “Señor, este cuerpo te honrara, te servirá, mis labios cantaran a tu nombre, hablaran tu palabra, proclamaran tu verdad, mis manos harán el bien, mis pies caminaran en pos de la justicia y en pos de la verdad” Dígale al Señor: “mi cuerpo aprendió a sentir placer, porque en el pasado sin Cristo disfrute placer y hoy me encuentro con situaciones que estimulan mi cuerpo, como hombre quiero responder, quiero seguir haciéndolo. Esa sensación de placer yo la ofrezco a ti Señor. El gozo de la obediencia será mayor y que la tristeza del sacrificio.
2. Consagración total es una entrega racional. En la medida que nuestra mente es receptiva a la verdad de Dios, en la medida que la mente entienda la verdad divina. Nosotros le ofrecemos nuestra vida a Dios, porque la ofrenda que El dio por nosotros es mucho más grande que la que nosotros pudiéramos hacer. Fuimos mas creados para la gloria de Dios, somos hechuras suya, usted puede tener dinero, profesión, propiedades, puede tenerlo todo lo que usted quiera en este mundo, pero sino vive para Dios su estará vacía.
Consagrarse al Señor es trascender, por eso es racional, entregar nuestra mente, nuestra razón al Señor, decirle al Señor: “Sabes porque fui entregado para esto y porque quiero trascender, porque entiendo tus verdades”
3. Consagración total es una entrega emocional. “os ruego por las misericordias de Dios” y finaliza diciendo: “para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios” En nuestra ofrenda, en nuestra consagración a Dios, nosotros también tenemos emociones, emociones que podemos entregarle al Señor.
Hay emociones que fueron dañadas en el pasado, pero quiero decirte que puedes traerla a la presencia de Dios y entregarle sus emociones. Tu pasado no te puede encerrar, el que esta en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas. Entrega tus emociones, es hora de disfrutar la misericordias de Dios, disfrutar cuan agradable es su voluntad para todos nosotros.
4. Consagración total es una entrega espiritual. “Mi espíritu se la entrego a Dios” Esa entrega es el resultado de la obra del Espíritu Santo en mi vida.
Es un fruto de la obra del Espíritu Santo en nosotros, que nos revivió y nos renovó, es El, el que hace el trabajo, hace la tarea central en nuestros corazones ¡Entrégale todo a Dios!