Hoy en día hay mucha información a la mano y existen muchas organizaciones tratando de enseñarnos algo, esto es algo poderoso; las empresas publicitarias invierten millones de pesos en publicidad para transmitirnos algún tipo de información que los lleven a tomar decisiones basadas en esa información. Por eso Dios nos ha dejado la Biblia, es nuestra fuente de información sobre Él, nuestro referente de vida, ella es la palabra de Dios y si nosotros no tenemos conciencia de esto viviremos de manera equivocada delante de Él.
Dios nos ha dejado este libro para que guie nuestra vida y para que sepamos qué es lo que Él espera de nosotros.
LA PALABRA DE DIOS
La Biblia duró 1600 años en ser escrita por 40 autores diferentes en tres idiomas (Hebreo, Griego y Arameo), a pesar de todo esto la Biblia cuenta una misma historia, tiene un solo señor y un mensaje único: El plan de Dios para salvar al hombre, la redención a través de Jesucristo el Hijo de Dios.
La Biblia no es un libro científico, pero contiene datos científicos. Hace muchos años algunas culturas pensaban que el mundo era sostenido por un gigante, por dos pilares o un elefante; esto era una creencia considerada como una realidad científica hasta que la ciencia se desarrolló y el ser humano pudo darse cuenta que no era así; pero Dios mucho antes de todo está en el libro de Job dice que la tierra se sostiene de la nada ¿Cómo sabia el escritor del libro más antiguo de la biblia esto? Porque Dios, creador de la tierra, le dijo como estaba sostenida en el universo.
Hace un tiempo el ser humano pensaba que la tierra era plana, hasta que navegaron y descubrieron nuevas tierras, y los avances científicos corroboraron que era redonda; pero antes de todo esto, ya Dios en el Libro de Jeremías había dicho en su Palabra que la tierra era un círculo. Todos estos escritores sabían estos datos porque el creador de todo les decía lo que tenían que escribir.
El texto de Timoteo tiene algunos aspectos que nos dice para que es útil la Palabra de Dios, estos aspectos nos llevan a diferentes niveles.
La Biblia nos lleva a un nivel de conocimiento, es útil para enseñar. Dios nos dejó las Sagradas Escrituras porque todos tenemos la necesidad de ser enseñados, todos teníamos un conocimiento escaso de quien es Dios. La Palabra nos enseña quien es Él, lo que desea para nuestra vida y como quiere que vivamos. Si no la leemos viviremos de manera equivocada, si no tenemos la información que ella nos brinda podemos estar haciendo lo que a Dios no le agrada.
Algunas llamadas cristianas dicen que el días de los budistas, musulmanes, hinduistas entre otros es el mismo Dios que se reveló de forma diferentes a estas personas, pero la Biblia dice:”Oye Israel, Jehová tu Dios uno es y solo a Él servirás y solo a Él adoraras”.
Las Sagradas Escrituras le ponen orden a nuestra fe y nos dicen donde la debemos colocar. Hoy en día muchos creen que haciendo algunas cosas o practicando ciertos rituales recibirán alguna retribución; algunos creen en el horóscopo, colocan espejos en las puertas de las casas para rechazar malos espíritus o atribuyen facultades sobrenaturales a los colores. Esto no lo enseña la Biblia, ella nos dice que debemos y que no debemos creer, nos muestra quien es nuestro Dios. Si no vamos a la fuente de la información de Dios tendremos creencias equivocadas en nuestra vida.
También nos enseña la verdad. Satanás ha armado una estrategia para adueñarse de los pensamientos de la humanidad, engañarnos y alejarnos de la Verdad, Él quiere decir cuándo y cómo debemos tener relaciones sexuales o que el licor no hace daño, entre muchas otras cosas. Si no vamos a la fuente de la verdad que es la Biblia, iremos a la iglesia pero viviremos como cualquier persona que no conoce a Dios.
La Biblia nos debe llevar al nivel del conocimiento porque es útil para enseñar, y después de esto no0s debe llevar a un segundo nivel, el de la confrontación porque es útil para redargüir.
La información que adquirimos de la Palabra de Dios llevar a ser confrontados. La Biblia es para confrontarnos a nosotros mismos, no a otro; al leerla debemos escuchar lo que Dios nos dice personalmente para ver como estamos delante de Él.
Todo esto nos lleva al nivel de la corrección. Muchas personas tienen un gran conocimiento de la palabra de Dios pero eso no ha hecho nada en sus vidas. ¿Para qué leemos las Sagradas Escrituras? Para conocer a Dios, confrontarnos con la verdad y cambiar. Si no tenemos una revelación de que la Biblia es la palabra de Dios no nos importará que dice respecto a nuestra manera de vivir.
Dios cumplirá todo lo que nos ha dicho en su Palabra si somos fieles. La Biblia fue escrita por Dios porque nos ama y para darnos vida eterna (Juan3:16).
Para poder ver el reino de Dios es necesario nacer de nuevo, cambiar y esto solo surge de una relación profunda con Dios. Adán en el huerto del Edén perdió la capacidad de relacionarse con Dios, y por eso hoy vemos a muchas personas que le piden a Dios y hablan de Él pero no viven como Él quiere que vivan. Cuando recibimos la revelación de que Jesús es el Hijo de Dios, nuestra vida será cambiada y transformada, si no creemos que la Biblia es inspirada por Dios será como cualquier otro libro de biblioteca.
Cuando Dios quiere cambiar algo en nuestra vida es porque tiene algo preparado para nosotros y lo que estamos haciendo no se ajusta a lo que Él nos quiere entregar. Busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás será añadido. Si dejamos que Dios actué en nuestra vida y nos cambie, todos los que nos rodean verán y recibirán de la bendición que Dios nos da.
Por último, la Biblia nos lleva a un nivel superior donde Dios quiere que pongamos por obra lo que Él preparó para nosotros (efesios 2:10). Por eso nos ha transformado.
Cuando Dios hizo en el vientre de vuestra madre Él ya tenía preparado un plan para nosotros. La Biblia dice que somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa para anunciar las verdades de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.
La Biblia debe llevarnos al nivel de descubrir que Dios tiene un propósito con cada uno de nosotros, porque a los que aman a Dios todas las cosas lo ayudan para bien, esto es a los que conforme a sus propósitos han sido llamado. Cuando entendemos esto, toda la perspectiva de nuestra vida cambia. El apóstol Pablo con autoridad dijo: “yo sé ni la vida ni la muerte, ni lo alto ni lo profundo, ni ángeles ni principados, ni ninguna otra cosa creada me podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús”.