Malaquías dice que nosotros somos un tesoro especial para Dios, Él ha dejado en su Palabra promesa para su iglesia, si le pertenecemos a Jesús, somos del linaje de Abraham y por tanto somos herederos de sus promesas.
Somos tan especiales para Dios que Él ha dado a su único hijo por nosotros. Juntamente con Jesús Él nos da todas las demás cosas. Somos especiales para Dios y no podemos dejar que Satanás nos diga lo contrario.
A continuación veremos unos principios de lo que debe sentir alguien que es especial para Dios.
LA PALABRA DE DIOS
1. Es alguien guiado por Dios
El único que tiene el hilo de nuestra vida es Dios y es el único que pone buen término en cada uno de sus planes y propósitos establecidos sobre nosotros.
En el Salmo 23 vemos que el salmista empieza diciendo: “Jehová es mi pastor” antes de continuar con el capitulo en el cual podemos ver el bien y la misericordia de Dios que esta sobre nuestra vida.
2. Es alguien protegido por Dios ( Deuteronomio7:8)
Dios protege a su pueblo, su poder está sobre nosotros para cuidarnos. Él día a día es el escenario donde Dios manifiesta su poder. Si no pasamos por momentos difíciles no entendíamos cuán grande es el poder de Dios. Entre más grande sea el problema, más grande será el poder de Dios manifestado en nuestras vidas.
Nuestro carácter se desarrolla en medio de las dificultades y cuando nuestro carácter se desarrolla somos bendecidos por Dios; por eso la Biblia dice que: “Tengamos por sumo gozo cuando nos encontremos por diversas pruebas sabiendo que la prueba de nuestra fe produce paciencia, más tenga la paciencia su obra completa para que seas perfecto y cabal sin que te falte cosa alguna”. Cuando pasamos por una prueba, Dios está formando nuestro carácter para administrar sus bendiciones.
Nosotros estamos en las manos de Dios y Él nos sostiene, esta es la razón por la cual no caemos en los momentos difíciles.
Dios no descansará hasta cumplir su propósito en nuestra vida.
3. Es alguien instruido por Dios
Nosotros antes de conocer a Jesús teníamos una vida cimentada sobre un dios que no era verdadero, por eso el que está en Cristo es una nueva criatura, las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas. Con nuestras fuerzas es imposible ser cristiano, ese es don de Dios, cuando experimentamos el nuevo nacimiento y somos regeneramos por Dios podemos vivir como Cristo vivió. En todo cristiano se nota una vida pasada y una nueva.
Cuando somos escogidos por Dios no podemos vivir cualquier tipo de vida, no podemos rendir nuestro cuerpo al pecado, debemos vivir una vida especial porque somos Templo del Espíritu Santo de Dios. Cuando amamos a Dios lo suficiente tenemos la voluntad de soportar las tentaciones del mundo y nada ni nos llevará a cambiar nuestra forma de pensar, porque tenemos la certeza de que Dios ha destinado un propósito especial para nuestra vida.
4. Es alguien que sabe que Dios es fiel (Deuteronomio 7:9)
Nosotros como cristianos debemos tener esta verdad incrustada en nuestros corazones, la fidelidad de Dios es para su pueblo y por eso podemos disfrutar de ella.
Lo más hermoso de su fidelidad es que no depende de nosotros (2a de Timoteo 2:13). Si le fallamos Él seguirá siendo fiel con nosotros, todas sus promesas no dependen de nosotros, sino de la fidelidad de Dios. Esto no es una carta abierta para fallarle a Dios, es una carta abierta para amarle cada día más, con todo nuestro corazón, mente y cuerpo; es una carta abierta para que cada vez que le fallemos que Él puede restaurarnos, no huyamos de Él. Dios no quiere que fallemos, pero si alguno ha pecado, abogado tiene para con el Padre, a Jesucristo su hijo.
Aunque nuestro padre y nuestra madre nos dejen, Dios recogerá, Él nos cuida y sustenta.
Mantengamos firmes, porque Dios es fiel. Hebreos 10:23