Cuando Israel salio de Egipto, salio con un propósito y el propósito era adorar a Dios en el desierto, tener comunión con Dios opero cuando llego el momento, no lo percibió de esa manera. La manera como dios describe a Israel es como su especial tesoro, es como un reino de sacerdotes, es como hombres y mujeres que tienen el privilegio de tener comunión con Dios. Si usted mira los versículos 18 y 19, cuando Dios decidió manifestarse a Israel, Israel percibió a Dios como una amenaza; le asusto la manifestación de la presencia de Dios. Mientras Israel era para dios su tesoro, para Israel Dios era su miedo, su amenaza.
Esa experiencia del desierto, de alguna manera había permitido que aflorara lo que estaba en su corazón. No habían entendido el propósito de la adversidad, de la dificultad, no habían entendido el propósito de la prueba.
Es importante que aprendamos de lo que el Espíritu Santo enseño a este pueblo, porque creo que si nosotros aplicamos a nuestra vida esta enseñanza, sacaremos lecciones poderosas para esta.
Cuando la adversidad viene a nosotros, cuando la dificultad nos visita, cuando la circunstancia adversa se cruza en nuestro camino, no debemos perder de vista una verdad, que hay que grabarla en el corazón: “Somos especial tesoro para Dios”.
Cuando usted esta en dificultad o tiene problemas, no piense que Dios le ha abandonado piense que Usted es tesoro especial en las manos de Dios y Dios esta trabajando con ese tesoro, esta siendo una obra preciosa. Mientras que nuestra naturaleza humana, nuestra mente y nuestra condición humana limitada, egocéntrica y contaminada por el pecado, trata de tergiversar lo que Dios esta siendo, el Espíritu Santo a través de la palabra nos revela que esa adversidad, esa dificultad, esa circunstancia que te afecta tanto; es Dios trabajando en tu vida para cumplir su propósito porque eres especial tesoro en las manos de Dios.
El Espíritu Santo siempre esta trabajando en nosotros, y lo hace para bendecir a nuestras vidas, usa circunstancias difíciles, situaciones complejas, circunstancias dolorosas, pero en todo hay un propósito de amor y un propósito de gloria para nuestras vidas.
¿Por qué Israel confundió a Dios con sus miedos? Porque había perdido una relación con Dios, es fácil tergiversar a Dios, es fácil no creer en su palabra cuando nuestro corazón no esta rendido a El, es fácil que nosotros no podamos interpretar lo que Dios ha estado haciendo. Estamos viviendo tiempo de restauración, tiempo de avivamiento, estamos viviendo un tiempo en que Dios esta rompiendo esquemas, destruyendo estructuras, cambiando barreras, partiendo cerrojos y abriendo puertas y Dios espera que seamos sensibles a la manifestación de su presencia, porque cuando Dios decide manifestar su gloria, su presencia, El lo hace con un propósito especifico, El lo hace para cumplir su propósito eterno y para que tu y yo disfrutemos de su presencia. ¡Somos portadores de la presencia de Dios! Israel tuvo miedo porque cuando nuestro corazón no esta sano delante de Dios, su presencia produce miedo.
Israel confundió las acciones de Dios con amenazas. Dios quería bendecirlos, Israel entendió que Dios quería matarlos. Las confusiones nos hacen tergiversar las acciones de Dios, es posible que nos confundamos con nuestras experiencias de vida, es posible que una situación que surge de repente, genere confusiones, pero lo que es difícil de comprender es que confundamos a Dios y confundamos sus acciones.
Esta es una lección para que nosotros, día a día, le digamos a Dios: “No permitas Señor que yo te desplace, que yo desplace tu presencia, desplace el deseo de tu corazón de tener comunión contigo” No se cuanto de ustedes están pasando por pruebas, por adversidades, han estado pasando por adversidades y el enemigo ha estado haciendo propuesta, aparentemente para que estés mejor, estés en mejores condiciones, pero escucha la palabra del Espíritu Santo de Dios a tu corazón; es mejor que soporte la adversidad en su presencia, es mejor que soporte el sufrimiento en su presencia, pero vale la pena esperar, porque cuando usted espera la presencia de Dios se encarga de traer la gloria, la bendición, la esperanza para tu vida.
El pueblo no consideraba a moisés un siervo de Dios, sino que consideraban a Moisés un dios. No estaban reemplazando a Dios por un hombre, estaban construyendo un ídolo que le llamaban dios y cuando esa confusión llega al corazón, confundimos a Dios con nuestros ídolos.
¿Quién puede reemplazar a Dios? ¿Quien puede sanarte como Dios te sana? ¿Quién puede perdonarte como Dios te perdona? ¿Quién puede bendecirte como Dios te bendice? Nada ni nadie, pero en su mente había una actitud, una forma de percibir a Dios. En el día de hoy, vivimos en un mundo materialista, en estos días la presencia de Dios se evidencia o trata de manifestarse a través del lujo, de la holgura, a través del materialismo. Lo que la presencia de Dios da, las cosa de la tierra no pueden darlas; las riquezas, la fama no pueden reemplazar a Dios; pero ellos buscaron a un dios que los prosperaran.
Además, el oro es símbolo de la inmortalidad, por eso construyeron el becerro de oro. Los becerros que construían en Egipto eran de bronce, pero Israel los construyo de oro: “queremos un dios que nunca se muera”. Todos los ídolos que nosotros construimos se van a morir, el único que es eterno es Jehová de los ejércitos. ¡El permanece para siempre!
Nuestro Dios no quiere que nuestras confusiones terminen haciéndonos tergiversar su presencia, la manifestación de su gracia, la manifestación de su gloria. Todo lo que nos pasa en nuestra vida pasa porque tiene un propósito. Así que, cada experiencia que usted viva delante de Dios, comience a mirarla desde la perspectiva de Dios.
Dios nos esta diciendo: “Yo no quiero ídolos, yo quiero que tengas comunión conmigo” No dejes que nada se interponga entre tu y tu comunión con Dios, no te dejes que nada se coloque entre tu y Dios, El quiere ocupar el primer lugar en tu vida y si El lo ocupa, serás testigo de su gloria y de su presencia.